Mostrando entradas con la etiqueta Bandas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bandas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Alkimia funk (27.11.2009)


Encontré un motivo de consuelo para los nostalgiosos fans de Willie Crook and the Funky Torinos: existe Reiband, que el viernes 27 abrió la Cool Funky Night de Kimia. Funkearon de lo lindo en torno al groove encrespado del bajo de Nicolás Grillo y la batería de Nico Ortega, un tiempista notable que da intensidad y ubicación exactas a cada golpe, y también a las síncopas. En "Spirit", tema con el que arrancaron, Grillo compartió lucimiento con los vientos de Kidory (trompeta) y Juan Iraeta (saxo). Luego sobresalió especialmente en la urgencia (y en el solo final) de "Enjoy the funk", y sostuvo con mucha solidez el groove en "Waiting" (que se destaca también por su vibrante leit motiv). En "Like a devil", junto a la trompeta, ganaron protagonismo los teclados de Mariano Gall, lo mismo que lo habían hecho antes en "Lonely heart", allí en función rítmica. El frontman Leo Ortega, cantante, violero y autor de música y letra de los temas de la banda (casi todos en inglés), transformó la figura tranquila y reflexiva que es abajo del escenario y lució encendido y jugado en la vocalización. Por momentos, su viola electroacústica se arrimó a los teclados: ambos zigzaguearon juntos entre el ritmo y pintaron atmósferas de bella sensibilidad. Con "Heroína" llegaron las presentaciones, y los instrumentistas se turnaron para demostrar sus destrezas. Al ser presentado por Kidory, Leo provocó al público ("¿están listos para mí?"), y a continuación la banda explotó en el segmento final del tema de Sumo.
Volver al sitio de El Transbordador.

La segunda banda de la noche fue Suprafónicos. Desde el mismo comienzo de su actuación, el magnetismo del vocalista y frontman Felipe Herrera capturó a la audiencia: carisma, una voz que por timbre, caudal y limpieza cabalga nítidamente sobre los instrumentos. Dice con convicción las letras (en castellano), entona con musicalidad, y domina las modulaciones del soul. A todo eso Felipe agrega una buena dinámica corporal en el estilo hiperactivo y descuidado del hip hop, que si en Kimia no lució a full quizás fue por la falta de espacio en el escenario. La banda forma con Nano Novello en teclados, Alan Ballan en bajo, Peter Akselrad en guitarra y Luis Burgio en batería. Empezaron con aire a un Prince hip-hopero, se volvieron más latinos en "Enciéndelo" (¿o debería escribir "Enciendeló"?), viraron hacia el soul blanco de los 90 en "En el aire". Violas puntillistas con wah-wah, flanger, afiatados coros de soporte, teclados que crearon ambientes cohesivos o fueron bien picaditos al ritmo, y sobre todo eso: mucho ritmo, ritmo sobresaltado, ritmo sincopado, ritmo danzante. Ingredientes de un funk argentino que conquistó a la audiencia.

Volver al sitio de El Transbordador.

Cerró Pocketeers con su repertorio internacional de funk, disco, rock, pop. Hernán Albetoni, Carolina Rubiales y Valeria Nicali, el trío vocal de la banda, se plantaron al pie del escenario con mics inalámbricos y evolucionaron frente al público y entre el público. Por más que el despliegue posicional mareara un poco, no confundió a las voces, que sonaron plenas y perfectamente ensambladas o alternadas. Los Poketeers cubrieron "The power of love" (Celine Dion), "Superstition" (Wonder), "Long train Running" (Doobie Bros), "Born to be wild" (Bonfire, aquel hito de Stepenwolf), "Love rears its ugly head" (Living Colour), "Easy" (Faith no more) "I touch myself" y "Like a virgin" (Steinberg-Kelly), "Hot Stuff" y "Bad Girls" (Donna Summer), y "You shook me all night long" (AC/DC). Arriba, Mauro Miguez ocupó el centro de la escena y su bajo se hizo el eje del torrente musical que derramaron los Pocketeers. El batero Krlos Stefanizzi fue un motor que puso en juego recursos de distintos subgéneros musicales... hasta redobles y metrallas punkies. La viola de Pablo Valla mostró solvencia en la diversidad de estilos y funciones que demanda el repertorio de la banda. Los teclados reforzaron el despliegue orquestal. Finalizaron con "Tri-funk". La proximidad de los músicos y su calidad permitieron superar la difícil acústica del lugar y completar un show de alto impacto, para disfrutar.

Volver al sitio de El Transbordador.

Enlaces relacionados: website, myspace y facebook de Reiband; website, myspace y facebook de Suprafonicos; website, myspace y facebook de Pocketeers.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Nunca taxi en Libario (22.11.2009)


La banda formada por Agustín Cosovschi, Esteban Salonia, Gustavo Váter y Sebastián Briganti mostró en el escenario de Libario bar una bifurcación más que interesante en la definición de su sonido. En nuevas creaciones, y en versiones al día de algunos temas de su primer EP "A las flores", prevalece ahora una base rítmica funky, en la que el bajo de Váter toma un rol protagónico en tanto el vivaz trabajo de bombo y redo de Briganti le pone urgencia al beat. Superpuesto, el rasguido constante y nirvanoso de las guitarras completa un original sonido de conjunto. Cuando abandonan la rítmica, la viola de Esteban se ocupa mayormente de los solos y la de Agustín de los riffs y los fraseos. En esta atmósfera, la primera voz de Agustín se vuelve más enfática y narra con convicción.

En Libario, los Nunca taxi, que por entonces habían clasificado a la semifinal del concurso Bandas al Aire de Estudio Urbano, insinuaron que en el presente de la banda conviven dos vertientes de su identidad sonora: esta funky de los nuevos temas o las nuevas versiones, y la del mencionado EP, que es la que hasta ahora han venido difundiendo. En el material de estudio, Nunca taxi deja traslucir influencias más notorias de Spinetta y los Beatles. Aunque, por cierto, circunscribir el parentesco a esos dos nombres sería desconocer que el mapa genético de estos nuevos artistas tiene rastros de un amplio abanico de predecesores insignes. Allí la voz de Agustín se luce en modulaciones que evocan al propio Flaco, a Vox Dei, a Arco Iris, y se combina con la de Esteban en logrados ensambles vocales.


Agustín sostiene: "En realidad, nuestra música combina varias vertientes: Los Beatles, Spinetta, el rock indie al estilo de Franz Ferdinand, The Strokes y todas las influencias del post-punk. Y hay dos temas más funk que yo sin embargo ubicarìa más en las raíces de Soda Stereo: Vuelto Pájaro, porque me parece medio popero, y La Mesa Verde, porque lo compuse a los 17 años y en esa época escuchaba mucho Soda." En el costado Beatle, Agustín menciona a Pequeño Percance (tiene aires al álbum The Magical Mistery Tour, y Esteban lo cantó a lo McCartney en Libario), Mi Perro Sebastián (festiva aunque levemente nostálgica), y Perfume. Entre las spinetteanas, a A las flores (que así suena en el EP, con un solo de guitarra jazzeada de Esteban, pero en Libario fue una de las encabezó la revuelta funk), Rito Inicial, y Jazmín. Y entre las indie rock-post punk, a Falta poco y Lucy (la más rocking y uno de los platos fuertes en los shows de la banda).

Asimismo reconoce las mutaciones. "No nos propusimos reversionar nada pero al mismo tiempo estamos reversionando todo. Empezamos a tocar con más funk y yo aproveché mi Fender Telecaster nueva para cambiar mi sonido y tocar siempre con ganancia media. Así que ahora me centro en dos sonidos: uno con distorsión de ganancia media, y uno limpio que uso más puntualmente. En parte por eso los temas se rockean más. Buscamos un timbre un poco del rock indie inglés, acercarnos más al timbre del post-punk y el new wave. Para eso Váter usa púa en muchos temas y yo aprovecho el sonido más latoso de la Telecaster nueva".

La mesa verde y Lucy componen el single que los chicos están grabando actualmente, en el que quedarán registradas las nuevas tendencias estéticas de la banda. Pronto se lo podrá escuchar en su página de myspace.


Enlaces relacionados: myspace, facebook y un video de Nunca taxi.